lunes, 27 de abril de 2015

Seguimos esperando.

                                                                                  
Marx describe un sueño, el sueño de una sociedad para mí utópica, pero ¿es ésta posible? ¿es, si quiera, deseable más allá de los sueños?
Marx, con su obra, nos ha ayudado a entender las grandes injusticias de nuestra sociedad capitalista. Consiguió concienciar a los trabajadores, consiguió que se organizaran y lucharan. Con esta lucha del movimiento obrero que en parte le debemos a él, hemos logrado alcanzar un nivel de vida que nuestros antepasados ni siquiera se imaginaban. Así es que las condiciones infrahumanas que sufrían los obreros del siglo XIX han ido mejorando hasta alcanzar la situación que disfrutamos ahora, aunque todavía quede mucho por lo que luchar.
Marx lo que defiende por encima de todo es la llegada inexorable del comunismo y esta llegada no solo la obstaculizan los reaccionarios, los capitalistas, sino también cualquier intento de mejora de las condiciones de vida del proletariado en tanto que estas frenarían la rebelión, la explosión de la lucha de clases.
Ahora yo me pregunto, ¿es mejor la llegada del comunismo o lo que ha ido sucediendo hasta ahora, es decir, ir mejorando las condiciones de los trabajadores pero dentro del sistema capitalista?. Para mí el comunismo es deseable, una sociedad como la que preconiza Marx, una sociedad justa, sin clases sociales, sin propiedad privada, no como la sociedad del siglo XIX  y la que todavía tenemos ahora, un mundo de opresores y oprimidos.
A pesar que para mí el comunismo es deseable, entiendo que este sistema no es posible en algunos aspectos, por ejemplo, no incentiva la iniciativa laboral de los trabajadores y, por tanto, a continuación me pregunto ¿es posible el comunismo?. Los ejemplos que hemos tenido a lo largo de la historia han fracasado. El maoísmo, la URSS, la RDA... En estos países había ventajas que los países capitalistas no podían ofrecer. Todo el mundo tenía acceso a la sanidad, a la educación, tenía aseguradas unas condiciones de vida que le permitieran vivir con dignidad. Sin embargo hay dos aspectos que quiero criticar de estos sistemas: La falta de incentivos y la falta de libertades. Estos problemas que no supieron resolver suscitaron su fracaso. Aún así, no comparto que el Comunismo real sea el que se alcanzó en estos países, para mí el comunismo nunca ha existido y no es ningún modelo de los que hayamos podido desarrollar en la historia. Tampoco es justificable criticar la teoría de Marx diciendo que el comunismo es un fracaso porque ejemplos concretos de la historia hayan fracasado, puesto que creo que una teoría no se cuestiona por la dificultad de su puesta en práctica.
No sé si el comunismo es posible porque  tengo dudas acerca de la naturaleza del hombre y no sé si estaremos capacitados para vivir en este sistema, por tanto prefiero mejorar el sistema que tenemos. Este sistema capitalista es profundamente injusto, de la misma forma que el mundo de Marx, vivimos en una sociedad de opresores y oprimidos. Es necesaria una renta básica ya que asegura unas condiciones de vida a toda la población pero permite que las personas puedan buscar incentivos económicos más allá de esa renta.  Asegurar una sanidad y una educación universal, acabar con la discriminación que sufren los inmigrantes, eliminar las fronteras. Para hacer nuestro sistema más justo hay que limitar la riqueza y quizás tendríamos que renunciar a parte de nuestro nivel de vida. Necesitamos un sistema en el que haya libertad, igualdad, y donde el poder resida de verdad en el pueblo.

Tantas y tantas cosas que están en nuestras manos cambiar para hacer de éste un mundo mejor, antes de la llegada comunismo...inexorable o no.  

miércoles, 11 de marzo de 2015

Existir es Pensar

Yo soy lo que yo pienso. Según Descartes la demostración de que existimos es que pensamos, "Cogito ergo sum". Siguiendo a este autor, me gustaría analizar si nuestra vida es pensamiento, razón: ¿podemos guiar nuestra vida por la razón o sería más conveniente guiarla por los impulsos?
Podemos dejarnos llevar por el deseo inmediato, por el placer. Pensar solo en el ahora, en el presente, no tener en cuenta el futuro. Podemos vivir sin reflexionar, sin dudar, sin pensar. Sin embargo, también podemos hacer lo contrario, guiarnos por la razón, pensar para existir. Decidir qué queremos hacer, diseñar nuestra propia vida y no dejar que nos la diseñen.
Creo que en lo que consiste la vida es en reflexionar, en decidir, en dirigir la vida que queremos, alcanzar nuestros sueños. Razón, pensamiento. Nuestra vida tiene que tener un para qué. Existir pensando no significa renunciar a los placeres de la vida, incluso la búsqueda del sentido de tu vida. Encontrarlo, decidir y cumplir lo que tú deseas puede ser un gran placer.
Guiarnos por nuestros impulsos, nos arrastra a lo que hacen todos, a no ser únicos, a la ignorancia. Si no pensamos perdemos nuestro pensamiento crítico, no existiríamos como individuo sino como masa. No creo que existir sea dejarnos llevar solo por el placer, vivir como animales, existir es hacer tú vida. Si tú vida no tiene un sentido que tú hayas decidido, de qué sirve existir. Hasta hace pocos años, por ejemplo, las mujeres, que tenían como rutina casarse, tener hijos... Las mujeres que no podían estudiar, no podían pensar, decidir. ¿Es esto existir?
El pensar, existir, guiarnos por la razón, es también una responsabilidad. El ejemplo más cercano que veo en este momento es el de mis compañeros, y el resto de jóvenes. Estamos buscando nuestro sueño, decidiendo qué queremos hacer con nuestra vida, estamos pensando y existiendo. Podríamos muchas veces guiarnos por el placer y los deseos, en lugar de estudiar para los exámenes finales, podríamos salir de fiesta pero decidimos no hacerlo. Sabemos que lo que de verdad queremos es aprobar para así lograr nuestros objetivos, y diseñar nuestra vida.
Pensar y existir como individuos que deciden que reflexionan aparte de ser una opción también creo que debe ser una obligación sociopolítica. Como sociedad si no pensamos nos convertimos en una masa ignorante, manipulable, y esto lo más lógico es que derive en una sociedad injusta, porque siempre habrá gente que decida por nosotros y pensando sólo en su bienestar. En este caso de qué serviría existir, si dejáramos que se cometieran enormes injusticias sin hacer nada, como muchas veces ha pasado a lo largo de la historia y está pasando, ¿Existimos de verdad si dejamos que decidan por nosotros?



Pienso luego vivo, pienso luego resisto, pienso luego decido, pienso luego protesto, pienso luego lucho...pienso luego existo. Sum ergo cogito.

jueves, 8 de enero de 2015

¿Idiotas o idiotizados?

Últimamente están cambiando cosas, estamos viendo partes de la realidad que se están modificando. Vemos como protestando si podemos lograr mejorar nuestra sociedad: la marea blanca en Madrid que ha paralizado la privatización de los hospitales, la paralización de la ley del aborto, concienciar a la población sobre el problema de los desahucios... Aún así la gran parte de la sociedad continúa en silencio. ¿Es que somos idiotas?
Este silencio se debe por una parte a la desidia, pero también a otros factores externos. Un factor que provoca el silencio es el miedo que, con leyes como las que se están aprobando, leyes como la ley mordaza, se fomenta que la población permanezca callada.
En la Antigua Grecia, la Grecia Clásica,  tiene origen el termino idiotez, del que deriva el concepto "idiota" en castellano. Idiota se relacionaba con todo aquel que se entregaba a la vida privada abandonando la participación en la vida pública, en la política.
Me parece que el gobierno actual está intentando expulsar a los ciudadanos de la vida pública, negarles su participación, está intentando que seamos idiotas. Por una parte negando referéndums o aprobando leyes más represivas incluso que las de los últimos años de la dictadura franquista. La ley de seguridad ciudadana, mejor denominada ley mordaza, va a lograr que los desahucios, que todos los días se llevan a cabo por parte de los bancos que echan de sus casas a familias arruinadas por culpa de la crisis, ya no sean noticia. No serán noticia porque ya nadie se atreverá a ir a pararlos por miedo a que le impongan una  multa millonaria. Tampoco está permitido hacer manifestaciones no comunicadas, aunque estas sean pacíficas, están duramente castigadas. A su vez, hay que tener cuidado con las pancartas de las manifestaciones legales porque si no les gustan a los gobernantes pueden aplicar la llamada ley mordaza. Los abusos policiales ya no pueden ser gravados para denunciarlos por lo que se podrán cometer con total impunidad. Hay numerosos ejemplos de palizas por parte de la policía a ciudadanos en plena calle, pero ahora grabarlas conllevara a enfrentarse a multas de hasta 30.000 euros.
Que se aprueben estás leyes también es culpa nuestra,  nosotros le hemos otorgado en las pasadas elecciones poder absoluto al gobierno y esto es lo ocurre. También con nuestra pasividad hemos fomentado está situación, es decir preferimos quedarnos en casa viendo la televisión o estando con el móvil. Nosotros hemos elegido ser idiotas. No entiendo como nuestra sociedad, con algunas excepciones puede permitir lo que está sucediendo. A no ser que esté de acuerdo con la pérdida de derechos adquiridos y reflejados en nuestra Constitución o con la represión y la persecución ideológica.


miércoles, 7 de enero de 2015

La virtud está en los extremos

Todos los humanos, desde que nacemos perseguimos una cosa, la felicidad. Todos queremos ser felices, aunque haya diferentes opiniones acerca de cómo alcanzarla. Unos asocian la felicidad con el dinero, otros con los honores, otros con los placeres... Aristóteles cree que la felicidad no se puede alcanzar de ninguna de estas maneras, para él estos son factores que no dependen de nosotros, el dinero es algo efímero que podemos ver como aparece y como desaparece con facilidad. Los honores, son algo que depende de la gente de nuestro alrededor pero no de nosotros mismos. El placer para Aristóteles es importante, pero cree que se asocia más con un alma irracional.
Para Aristóteles la felicidad no puede basarse en algo ajeno a nosotros sino que tiene que depender de uno mismo, y puesto que hay algo que nos diferencia, el alma racional, para ser felices hemos de ser virtuosos, es decir actuar correctamente, conforme a la razón. Es aquí donde Aristóteles defiende la teoría del justo medio. Para alcanzar la virtud debemos actuar prudentemente, es decir actuar conforme a un justo medio entre dos extremos viciosos. Para el filósofo actuar acorde a los extremos es algo negativo. Así lo bueno entre ser cobarde u osado, lo correcto, es el justo medio: ser valeroso. El justo medio no es la mitad aritmética, él defiende que en ocasiones esa "mitad" depende de uno mismo y de las circunstancias, por lo que el justo medio podría, admite él, "acercase" hacia uno de los extremos. Por ejemplo, en una casa que se está quemando lo correcto qué es: ¿salir huyendo para salvar tu vida, de forma cobarde, o arriesgar tu vida entrando en la casa e intentar auxiliar a personas atrapadas, incluso de forma osada?. Lo correcto para Aristóteles es el justo medio, es decir no salir huyendo sino intentar socorrer al resto sin poner totalmente en juego tu vida. Pero, ¿qué pasaría si el que estuviera atrapado es tu hijo? entonces lo correcto ya no es lo que en el ejemplo hemos llamado justo medio, sino acercarse más hacía el extremo de la osadía, e intentar salvarlo.
Con su teoría Aristóteles defiende que los extremos nunca son virtuosos, buenos, pero después del ejemplo anterior, quizá él podría estar de acuerdo con la tesis que expongo a continuación. Creo que puede haber ocasiones en que actuar conforme a los extremos, mal llamados viciosos, es actuar correctamente y conforme a la razón.
Defiendo que podemos ver actuaciones extremas pero que sean correctas, como se han dado en dictaduras, o en esta situación actual tremendamente injusta dominada por los poderes económicos. Nosotros, en estos últimos años hemos visto actuaciones extremas, muy criticadas, pero ¿podría Aristóteles defenderlas?. Una situación que se me ocurre mencionar son los escraches. La PAH, tras la negativa de algunos políticos a aprobar la dación en pago, decidió presentarse en casa de estos para informarles acerca de las consecuencias que esto tendría para muchas personas. Es una situación extrema, que un grupo de gente vaya a casa de alguien y le pueda increpar, ¿es actuar correctamente? Desde el punto de vista clásico podría parecer que no es una actitud prudente. Desde esta perspectiva no estaríamos actuando según el justo medio, sino que nos situamos en un extremo. Pero luego puedes reflexionar y ver la situación tan completamente injusta que están viviendo las personas que hacen esto. Mientras los políticos niegan esta ley esas personas están siendo desahuciadas, sin ningún tipo de ayuda, sin ingresos para vivir, viendo que las peticiones que hacen al ejecutivo son ignoradas. Por ello deciden hacer los escraches. Desde esta perspectiva defiendo que esto es actuar prudentemente y de modo virtuoso. Porque no sólo luchan por ellos sino también por los derechos de todos nosotros.
Tendría decenas de ejemplos para proponerle a Aristóteles: quemar un banco que te ha vendido preferentes; interrumpir el Congreso desnudándose para defender el derecho a la libertad de la mujer; negarle la mano al Ministro de Educación cuando te entrega un premio a tu expediente; encerrarte en un hospital hasta que te den una medicación; ser piquete en una huelga...

Dime Aristóteles, ¿dónde está la virtud? ¿dónde la prudencia?



sábado, 8 de noviembre de 2014

Actualmente nos quieren engañar, sumir en las sombras, quieren mantenernos en la ignorancia, para poder seguir robando, enriqueciéndose, acabar con nuestros derechos y seguir manteniendo su poder sobre nosotros. Eso es lo que está haciendo nuestro gobierno. Platón 25 siglos después.
En el mito de la caverna aparecen en primer lugar los prisioneros, estos están gobernados por la ignorancia. Tienen su cuello atado con cadenas y solo pueden ver una pared en la que se proyectan sombras. Detrás de los prisioneros se encuentra un muro y tras él aparecen unos individuos. Estos individuos portan objetos sensibles y cómo tras ellos hay un fuego las sombras de estos objetos se proyectan en la pared que ven los prisioneros. Los prisioneros como no conocen otra cosa piensan que estas sombras son reales. Los portadores que se encuentran detrás del muro conversan entre ellos por lo que los prisioneros creen que son las mismas sombras las que hablan. Los portadores saben que tras el muro hay personas, prisioneros, que creen que las sombras que ven son la realidad, los portadores saben que existe otra realidad pero aún así no hacen nada para ayudar a los prisioneros. Los portadores proyectan sombras a propósito para que los prisioneros las vean. Para Platón los portadores son los Sofistas, los cuales conocen la realidad pero prefieren no decírselo a los prisioneros, esto lo hacen porque así tienen una posición de poder y control sobre ellos. Los portadores son unos engañadores y los prisioneros unos engañados. Es entonces cuando aparece un maestro, que conoce la Realidad pues está fuera de la caverna, ha visto el Sol. El maestro entra en la caverna para mostrarles a los prisioneros que existe otra Realidad. A pesar de la oposición de los portadores el maestro agarra a un prisionero y lo arrastra hacia fuera, el prisionero primero se deslumbra con el fuego por lo que todo eso no le parece real, las sombras que es lo único que había conocido le parecen mucho más reales. Una vez fuera el prisionero tras atravesar la caverna que es un camino áspero y escarpado llega a la Noesis y al conocimiento. Pero el hombre realmente perfecto no es el que se queda en la Noesis sino el que vuelve a la caverna para ayudar a los prisioneros y mostrarles el conocimiento, este hombre es el maestro.
Este mito a pesar de haber sido escrito hace siglos por Platón se puede comparar con la actualidad, con la situación actual y todo lo que estamos viviendo.

Nuestro país sumido en una profunda crisis económica y política está viviendo lo que Platón describe en este mito. Cuando pienso en los prisioneros de la caverna veo reflejada la sociedad actual, los ciudadanos de mi país, la mayoría viviendo en la cómoda ignorancia mientras los portadores, los cuales comparo con nuestro gobierno sigue engañando para mantener el control y el poder sobre nosotros. Nuestro gobierno quiere aprobar una ley mordaza para que no nos podamos manifestar con libertad, una ley con la que peligran los derechos humanos. Con esta ley lo que quieren es que no podamos llegar al conocimiento, lo que quieren es prohibirle al maestro llegar a mostrarles la realidad a los prisioneros de la caverna porque, ¿quién es la gente que se manifiesta sino aquellos que se han dado cuenta de la realidad, de todo lo que está ocurriendo? La gente que se manifiesta es aquella que sabe que el gobierno, los portadores, están mintiendo para conservar su poder. Están furiosos y quieren acabar con la injusticia. La injusticia de que sean los engañadores, los corruptos aquellos que tienen el control y que mediante la manipulación en las televisiones, en algunos periódicos mantienen engañados y en la ignorancia a una parte de la ciudadanía. Los que se manifiestan intentan mostrarles la realidad al resto. Hay personas presas por la ignorancia que llegan a creer que lo real son las sombras que ven. Actualmente las sombras de la caverna son la televisión, los periódicos, el fútbol....El telediario de TVE no es otra cosa que el reflejo de lo que el gobierno quiere que veamos para mantenernos engañados. El fútbol, un deporte para mantener a la masa entretenida pues mientras se preocupe de un partido no reflexionará sobre lo qué está pasando, lo que nos están robando, los derechos que nos están quitando y sobre todo en ese tiempo no llegará a alcanzar la verdad. El fútbol lo utilizan como opio para pueblo. Por otra parte, está otra ley que quiere llevar a cabo el gobierno, la ley de educación. Pues también son los profesores los que consiguen mostrarnos la realidad. Es peligroso que los jóvenes estudien asignaturas humanísticas que los lleven a pensar y a reflexionar. Porque igual se dan cuenta de lo que está sucediendo. Actualmente vivimos un proceso de cambio, pues cada vez hay más gente que se está dando cuenta de las mentiras del gobierno, corrupto, y que quiere mantener en la ignorancia a la población para continuar controlándola. Nuevas formaciones políticas parece que están teniendo éxito y también me recuerdan al maestro que necesita la población para salir de la caverna.


sábado, 11 de octubre de 2014

Grecia nuestra Agua










Empédocles de Agrigento


Frg. 9.- "Cuando los elementos mezclados vienen a la luz del día bajo la forma de hombre, o de bestia salvaje, o de una planta, o de un pájaro, entonces decimos que hay nacimiento; cuando se separan, empleamos la palabra muerte dolorosa. Pero ese nombre no se justifica, aunque también yo siga al respecto la costumbre."                                                          

Frg. 22.- Pues todos estos elementos: Sol, tierra, cielo y mar, están adaptados en sus diferentes partes para todo lo que anda por el mundo mortal. Y si todo lo que se muestra más propio de la mezcla se atrae recíprocamente, por la acción de la semejanza y del Amor, por el contrario lo que es enemigo de ella se mantiene a gran distancia; naturaleza, composición, formas que revisten, todo contribuye absolutamente a oponerse a la reunión, bajo el imperio del Odio que le ha dado nacimiento.

            Nosotros sólo somos Agua, Tierra, Aire y Fuego; somos el Amor y el Odio batiéndose en nuestro interior . Nosotros somos Tales (Agua), Anaxímes (Aire), Heráclito (Fuego) y Empédocles. Somos Europeos, luego somos griegos.
            Nosotros, nuestra sociedad, está formada, como decía Empédocles por el elemento Fuego, el elemento Agua, el Aire y la Tierra. La Tierra es todo lo que nos atrapa en la realidad y nos hace olvidarnos de sueños o utopías. En estos tiempos de crisis nuestra sociedad tiene un porcentaje muy alto de este componente Tierra, que no siendo negativo nos está haciendo olvidar el porcentaje que teníamos de aire. El Aire es el que nos hace soñar, creer en nuestras utopías, el Aire son las ganas de mejorar el mundo. Nuestra sociedad también está formada por fuego, tiene fuego en su interior, este elemento es el que nos proporciona emociones, pasión, indignación y ganas de luchar. Este elemento está muy contenido en el interior de la sociedad y no sabemos ni  cuándo ni cómo podrá salir. El agua, es nuestra experiencia, los siglos que van pasando y hacen que seamos lo que somos.
            El Agua es el porcentaje mayoritario de la sociedad. Nuestro mundo está formado por agua, estamos rodeados de océanos. Cada individuo está formado por un 70% de agua, esto quiere decir que estamos formados mayoritariamente por la experiencia, todo lo que nuestra sociedad es ahora es la experiencia que tenemos, el agua. El agua nos demuestra que a lo largo de los siglos, ha ido cambiando el predominio de los elementos que configuran nuestra sociedad. En ocasiones predominaba la Tierra, mucho tiempo atrás cuando la sociedad solo podía dedicarse a buscar comida para sobrevivir. En ocasiones, ha sido el fuego y el aire lo que movía la sociedad, cómo ocurrió desde Revolución Francesa hasta las revoluciones liberales, momentos en los que la sociedad luchaba y creía en sus sueños, en una utopía. Cuando luchaba para mejorar el mundo.
            También como nos dice Empédocles somos Amor y somos Odio. En la primera mitad del siglo XX fuimos odio, tanto que provocamos la gran guerra. Luego, felices años 20, volvió por un momento el Amor y la pasión de la década, que es el componente Fuego. Pero más tarde apareció el fascismo. En este período perdimos la mezcla de los elementos y la sociedad estaba gobernada exclusivamente por Odio. Perdimos el Amor, perdimos el Aire, perdimos hasta la Tierra. Más tarde los elementos que forman nuestra sociedad se fueron equilibrando, a veces predominando unos y más tarde otros, hasta llegar a nuestra sociedad actual.
            En este momento nuestra sociedad necesita aire. Necesita recuperar sus sueños, buscar utopías. Y también fuego, expulsar el fuego que tiene dentro, mostrarlo. También recordar de dónde venimos, la experiencia de otras sociedades, recordar el Agua que somos, que hemos sido. Actualmente en el contexto de crisis económica se está planteando echar a Grecia de nuestra sociedad, de Europa, pero cómo es posible que alguien pueda plantear esto. Tenemos que recordar a todos los filósofos griegos, la experiencia de la Grecia clásica, porque nosotros somos ellos, somos Grecia, somos su Amor, su Odio sus cuatro elementos, su filosofía, su democracia y su conocimiento. Grecia es el Agua de nuestra sociedad.  

sábado, 7 de junio de 2014

Solo pedimos democracia

Monarquía: 1. Estado regido por un monarca. 2. Forma de gobierno en que el poder supremo corresponde con carácter vitalicio a un príncipe, designado generalmente según orden hereditario y a veces por elección.
 Democracia: 1. Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno. 2. Predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado.
Definición RAE.
El rey Juan Carlos I de Borbón abdica para dejarle el trono a su heredero el príncipe Felipe, el primer varón de la familia con sangre real, esto suena un poco antiguo pero ha sucedido esta misma semana. Ha abdicado en un clima social en el que siguen echando a las personas de sus casas, dejándolas en la calle, en el que hay más 4 millones y medio de parados, muchos de ellos sin ningún tipo de prestación, más de un millón de familias con todos sus miembros en el paro, y sin ayudas. Mientras tanto, la monarquía no vive su mejor momento; corrupción por parte de la infanta y su marido, supuestos negocios ilegales por parte del rey, el famoso viaje a Botsuana... Tras conocerse la noticia miles de personas hemos salido a las calles de todas  las ciudades españolas para exigir a nuestros gobernantes un referéndum para que el pueblo decida. No es la primera vez, la ciudadanía lleva un largo tiempo exigiendo más democracia, una democracia que no sea solo votar cada cuatro años, una democracia real. Somos los ciudadanos los que tenemos el derecho a gobernarnos pero nuestros gobernantes no nos dejan, no quieren que la ciudadanía hable. El pueblo se manifiesta, hace asambleas, hace política, pero siempre son reprimidos por la policía e ignorados por las fuerzas políticas.
Personalmente estoy en contra de la monarquía por el simple hecho de que no quiero que nadie sea superior mí, inviolable o que no tenga los mismos derechos y deberes que el resto de la ciudadanía. No quiero que alguien además consiga esta posición por haber nacido en esta familia mientras que el hijo de mi profesor, de mi vecino, no pueda tener esta misma posición privilegiada. Tampoco estoy de acuerdo que Felipe consiga su posición por ser hombre y tener más derecho que una mujer. De todas formas podría aceptar a Felipe si este fuera legítimo.
La coronación del príncipe no es legítima, no es legítima porque el pueblo no la ha decidido, no nos han preguntado qué queremos, y es la ciudanía la que debería tener la última palabra, si una vez hecho el referéndum la ciudadanía considera necesario un rey, se corona, y este será legítimo, pero no antes.
Los que están en contra del referéndum nos dicen que nos dejan hacerlo, pero siguiendo las reglas de juego, unas reglas de juego que han construido ellos, precisamente para asegurarse de que sea imposible que las exigencias del pueblo se lleven a cabo. Estas reglas las han diseñado para asegurar el bienestar de la burguesía de este país, han sido diseñadas por los altos cargos políticos que cobran 13 veces más que el salario mínimo que imponen. Las han diseñado ellos, no nosotros.
Pero ya no solo se trata de que elijamos monarquía o república, se trata de que respeten la democracia, que pregunten a la ciudadanía cuando sea necesario, que respeten sus exigencias.


Si no dejan al pueblo decidir, no es una democracia.







domingo, 4 de mayo de 2014

¿Quién debe gobernar?

Aceptando que alguien deba de gobernar, que quizá no sea necesario aceptarlo, me doy cuenta de que a lo largo de la historia ocasionalmente ha podido gobernar una sola persona, un número limitado de personas, o toda la comunidad. Si yo tuviera que elegir quién debe gobernar me decantaría por la tercera opción. A continuación voy a intentar explicar por qué.
Cuando gobierna una persona sola se puede tratar de un rey absoluto, un dictador. No estoy de acuerdo con esta forma de gobierno porque se imponen al resto de personas, la mayoría de las veces por la gracia de Dios, sin justificar sus actos. Al tener un poder absoluto se vuelven personas despiadadas. Estas personas llegan al poder por medio de la fuerza la violencia y el uso de las armas, y se mantienen en el poder por medio de la represión. Podemos ver ejemplos en el caso de los fascistas en Italia, como Mussolini consiguió tener un poder absoluto a costa de asesinar a los que no compartían sus ideas fascistas. Hitler, los nazis en Alemania y sus grupos de Asalto que ejercían terror en toda la población gitana, homosexual, judía, y personas de partidos comunistas. Franco en España dando un golpe de Estado y provocando una guerra civil de tres años, después fusilando a todos los que se rebelaron contra él o eran sospechosos de ello. Lo  que se consigue con violencia solo se puede mantener con violencia. Gandhi.
La segunda opción que contemplábamos al principio es el gobierno de un grupo limitado de personas, como es el caso de la aristocracia. En las épocas en que esta gobernaba, las únicas personas que podían votar, y participar en política eran las clases privilegiadas, aprobando medidas que solo les beneficiaban a ellos y a costa del resto de la población. Durante el despotismo ilustrado sostenían que ellos eran los únicos que debían gobernar debido a que tenían estudios y sabían cómo hacerlo, el pueblo llano no tenía ni idea de política y no debían opinar. Siendo cierto que durante el despotismo ilustrado se fomentó  la educación, se racionalizo la administración y la sociedad en general se modernizo, de todas formas estos cambios fueron muy escasos, fomentando el descontento y las revoluciones liberales.
Con la Revolución Francesa comenzó la democracia, con la participación de toda la comunidad a través del sufragio universal masculino. Esta es la tercera forma de gobierno de la que voy a hablar. La democracia actual, en la que todos los ciudadanos podemos votar. La democracia actual, en contra de lo que sostenía el despotismo ilustrado, defiende que todos tengamos derecho a decidir a nuestros gobernantes, a participar en política aunque cometamos errores. La ventaja que puede tener la democracia es que las medidas que se toman benefician a la mayoría. De todas formas la democracia que tenemos no es real. Esto no es una democracia real porque las medidas que se toman si contar con la ciudadanía son para beneficiar al gran capital, grandes multinacionales y entidades bancarias, también para beneficiarse  ellos mismos. Los gobernantes toman estas medidas dando la espalda a la población, sin consultarle, estos actos siempre los justifican afirmando que son un gobierno legitimo que ha sido elegido por la ciudadanía, pero a ningún ciudadano le han dado la oportunidad de elegir si prefieren pagar la deuda o mantener la sanidad pública. Hay un grupo de personas que al percatarse de lo que ocurre salen a la calle a protestar, movimientos como el 15-M que exigen democracia real ya. Pero de todas formas la mayoría de personas creo que son indiferentes a la política real, saben que les están engañando pero no les importa porque opinan que no les va afectar, piensan solo en su pequeña realidad. También por egoísmo, he oído a personas decir que les da igual lo que esté haciendo el gobierno, solo protestarán cuando les afecte directamente a sus puestos de trabajo. Esta democracia representativa hace que los problema reales se perciban lejanos o incluso ajenos para una parte de la población.
No creo en la democracia que tenemos actualmente, en definitiva creo que aunque nos digan lo contrario, a través de la televisión, los libros del colegio, no tenemos ningún poder, ya que los gobernantes que tenemos no están gobernando para nuestro beneficio, para intentar mejorar nuestra calidad de vida, sino que gobiernan exclusivamente para las grandes empresas, bancos etc, cada vez hay más ricos, y cada vez son más ricos, a costa del sufrimiento de el resto de la población.
A pesar de lo anterior,  podría creer en una democracia más directa, en que de verdad gobernara la ciudadanía, que los ciudadanos se sintieran responsables a través de referéndum, donde se consultara a la población a la hora de tomar medidas que les perjudique. Internet nos facilitaría esta posibilidad. Una democracia que naciera la educación,  los valores éticos y la reflexión filosófica, y a la vez las fomentara.  

En conclusión, creo en una sociedad en la que gobernara la ciudadanía, de un modo directo y buscando el beneficio de todos y no solo de una clase social, como por desgracia ocurre ahora con la clase privilegiada.

¿Es posible una sociedad sin Estado?

¿Es posible una sociedad sin Estado? Yo apostaría por una sociedad con un Estado si este no fuera opresor. Dado que me parece imposible que ningún Estado cumpla esta condición, sería partidaria de la vida en comunidades autorreguladas. Pero no sé por qué, también esto me parece muy improbable. Sobre este tema voy a hablar en las próximas líneas
Ventajas de vivir sin Estado. Si yo pudiera trasladarme como Rousseau al Estado natural, al sin-estado, para mí la mayor ventaja es que se acabaría con la injusticia, con el poder sobrehumano que tiene el gran capital. Acabaríamos con las grandes fortunas que se benefician con el sufrimiento, la explotación de la clase trabajadora. Acabaríamos con ellas porque destruiríamos sus armas,  los grandes partidos, que aparentemente democráticos pactan a espaldas de la población sus medidas, exigidas por la troika, que no han sido  aprobadas por el pueblo. Estas medidas son exclusivamente para beneficiar a las grandes fortunas, la banca, los opresores capitalistas y para ellos estas medidas antidemocráticas son más importantes que pequeñas ayudas que no solo mejoran sino que permiten la vida del pueblo oprimido. La policía, supuestamente creada para proteger a la población, pero actualmente en la época que estoy viviendo solo la veo utilizada por los gobernantes, (de los grandes partidos) en su beneficio, y en beneficio de los grandes empresarios, golpeando a los manifestantes, al pueblo cuando se moviliza exigiendo medidas básicas, ejerciendo toda la represión de la que dispone  sobre cualquier persona que hace el mínimo acto de rebelión.  La justicia que está en manos del Estado, no es igual para todos, en las cárceles solo hay pobres e inmigrantes. Los grandes empresarios, políticos, entidades bancarias siempre salen impunes de sus delitos.
En una sociedad sin Estado, no habría leyes, sino pactos entre las personas de una comunidad. Para mí sería posible una sociedad sin estado si existieran comunidades que se autorregulan. Son sociedades formadas por un número reducido de personas, todo se decide mediante pactos, los niños serían educados por los padres y la comunidad, no habría violencia ni desigualdades, más que las naturales, como dice Rousseau. En esta sociedad no existiría ejercito porque no tendríamos que protegernos ya que estas comunidades no se amenazarían unas a otras.
Ventajas de vivir con Estado: vivimos en grandes comunidades, con mayor número de personas lo que nos obliga a escoger a personas que nos representen para tomar las decisiones y gestionar el Estado y nosotros podemos dedicarnos a otra cosa. El problema surge cuando los representantes  se distancian de la población, y crean una nueva clase social. Es esta clase social la que al final acaba generando leyes injustas, buscando su propio beneficio en contra de la población. No obstante veo ventajas en una sociedad con un determinado tipo de Estado, como le pasaba a Hobbes. Aunque me distancio de este autor pensando en un Estado justo, que vele por los intereses de la mayoría, es decir del pueblo, protege a los débiles, hace leyes para que sea posible la convivencia, se dota de una hacienda que posibilita el estado de bienestar, financiando la sanidad pública, la educación pública, etc. Cosas todas ellas tan necesarias.

Vistos los pros y los contras me gustaría vivir en una sociedad sin Estado, aunque es una utopía, porque sé con certeza que nunca se va a formar, y pongo en duda que sea posible. Por otra parte no dejo de ver los beneficios de una sociedad con Estado, si este es justo y no como los actuales. Razón y utopía contrapuestas. Anarquía, como mi sueño, y Democracia como una necesidad. 

Cansancio

"Que ganas tengo de llegar a casa", todo el mundo repite esa frase continuamente. Yo también.
Cuando estoy cansada, tengo frío, estoy enferma, lo único que quiero es ir a mi casa para descansar y estar tranquila. Cuando tengo una buena noticia también, lo único que quiero es llegar a casa y compartirla.
 Para mí tener casa es tener un lugar donde resguardarme, donde aprender, compartir, donde vivir. Nuestra casa es un lugar esencial para desarrollarnos."
A partir del año 2000, empezó a enraizarse la idea, alquilar es tirar el dinero, la gente decía, ¿para qué vas a pagar un alquiler, si por el mismo dinero pagas tu hipoteca? si pierdes tu trabajo vendes tu casa y algo sacas, el precio de la vivienda nunca baja.
Desde que comenzó la crisis económica en nuestro país se han producido 400.000 desahucios. Actualmente, se produce un desahucio cada 15 minutos, y las personas que se quedan sin casa quedan totalmente fuera del sistema ya que siguen teniendo una deuda de por vida.
Debido a esta situación es la sociedad civil la que se moviliza y se organiza para buscar soluciones. Consultan a expertos y denuncian este problema, nacen nuevas plataformas como la PAH.
Para la PAH los desahucios no son un problema social, sino una estafa, debido a que la decisión de hipotecarse no fue tomada libremente. Comprar era casi la única opción para tener casa, ya que la política fiscal lo favorecía  y los alquileres eran mucho más inaccesibles. Por otra parte, el Estado, y los miembros del gobierno,  te animaban a comprar porque era seguro y más rentable. Las entidades bancarias  te daban créditos fácilmente, que ahora resultan tener clausulas abusivas. Inflaban los precios de las viviendas y los notarios no informaban de los posibles riesgos.
No fue nuestro error, fue una estafa diseñada, promovida, consentida, amparada y luego premiada por el Estado con los rescates multimillonarios a los bancos.
A los dos grandes problemas: las deudas ilegítimas y las familias expulsadas a la calle, dos propuestas de solución. La más destacada de la PAH es la dación el pago. Cuando te desahucian tu entregas tu casa y quedas liberado de la deuda, para poder continuar con tu vida. La segunda propuesta, alquileres sociales. Casas vacías rescatadas en beneficio de las familias más vulnerables.
Más de 400.000 desahucios, más que en ningún país de Europa; el mayor parque de casas vacías de nuestro continente...¡vergonzoso!

En nuestro entorno hay más de 400.000 familias que no pueden llegar a casa por culpa de las entidades financieras. Políticos que ordenan a los antidisturbios sacar niños de sus casas mientras están desayunando. Personas con deudas de por vida, que jamás podrán volver a incorporarse al sistema.  Habrá niños que cuando estén cansados o enfermos no puedan ir a su casa a descansar, familias sin un lugar donde compartir su vida, donde desarrollarse.  ¿Cómo podemos seguir tolerando estos sucesos, y permitiendo que personas se beneficien a costa de la pobreza absoluta del resto de la población?


jueves, 6 de febrero de 2014

El Gobierno aprueba la ley del aborto más restrictiva de la democracia. El País.
La nueva normativa se llamará Ley de Protección de la Vida del Concebido y de los Derechos de la Mujer Embarazada, por ese orden. Esta ley, provoca un retroceso de 30 años, las mujeres solo podrán abortar en caso de violación o en caso de grave peligro para la vida o la salud física o psíquica de la madre, pero en este último, la mujer tendrá infinitas trabas para demostrar que realmente afecta a su salud. Aun así las asociaciones provida, y la Iglesia Católica no están contentas con la nueva ley, pues creen que el gobierno no debería permitir el segundo supuesto de grave peligro para la salud psíquica  de la madre ya que les parece un “coladero”. La malformación fetal no será motivo de aborto, aunque sea incompatible con la vida, es decir, que el feto  tenga un grave problema de salud que le vaya a producir la muerte nada más nacer no será un motivo legal para abortar. El aborto será un delito sin castigo para la mujer, ya que según Gallardón la mujer es una víctima.
Mi opinión respecto a la nueva ley del aborto es clara, me gustaría seguir manteniendo la ley que aprobó el gobierno de J.L. Rodríguez Zapatero que nos colocó junto a la mayoría de países de la Unión Europea. En ella la mujer puede decidir sobre su cuerpo y su maternidad, y nadie le impone lo que tiene que hacer.
La nueva ley de Gallardón, apoyada por los sectores más conservadores de la iglesia católica realmente me ofende, esta ley tiene un carácter machista que pensaba que ya se había superado en España. No permite nuestra  libertad  de decidir si queremos ser madres o no, ni siquiera decidir sobre nuestro propio cuerpo.  La iglesia católica no se caracteriza precisamente por defender la igualdad de género pero vivimos en un país donde se supone que no tiene poder para intervenir en las leyes que se implantan, aunque esto en la práctica no es así, lo podemos ver no solo con la ley del aborto sino también con la nueva ley de educación.
No entiendo como el señor ministro puede obligarnos a tener un hijo con malformaciones y decir que tienen derecho a vivir dignamente, cuando el gobierno está recortando y denegando las ayudas a la dependencia.  También me siento profundamente ofendida porque la ley no castiga lo que ellos consideran un delito de la mujer,  ya que para Gallardón la mujer siempre es una víctima del aborto. Como muchas asociaciones feministas han dicho, este argumento es absolutamente paternalista, Gallardón sitúa a la mujer como si no supiera pensar por sí misma, como si no fuera consciente de la decisión que está tomando.
Esta ley no solo me ofende por su concepción machista, sino también por su concepción neoliberal. Perjudicará gravemente la dignidad de las mujeres de todas las clases sociales, pero a quien realmente afectará  es a las mujeres de clase trabajadora ya que las burguesas podrán pagar una clínica privada en cualquier otro país y abortar sin riesgo, mientras que el resto tendrán que abortar en condiciones infrahumanas con grave peligro para su salud y su vida.

Aborto libre, mujeres libres.






lunes, 30 de diciembre de 2013

El juego de la muerte



 El juego de la muerte es un documental sobre  un experimento para estudiar la autoridad de la televisión y su influencia sobre la obediencia. Basado en el experimento de Milgram. Lo que se buscaba con este experimento era determinar hasta donde llegaba la obediencia del sujeto a las órdenes dadas con la autoridad de la televisión  cuando estas le ordenaban hacerle daño a otra persona.
En este experimento se les hizo creer a los individuos que estaban en un episodio de un concurso de televisión. Este concurso consistía en que uno de los concursantes (un actor) tenía que memorizar 27 verbos en un minuto mientras que el otro concursante (el sujeto real del experimento) era quien debía comprobar la corrección de las respuestas y si la respuesta era incorrecta aplicar un castigo. El castigo consistía en aplicar una descarga eléctrica, cada vez de mayor intensidad. El sujeto del experimento no podía ver al falso concursante pero si podía oír sus gritos de dolor y sus suplicas. A pesar de ello el 81% de los sujetos llegaron hasta el final, un 19% más que en el experimento de Milgram.
Los humanos damos credibilidad a ciertas personas o instituciones que influyen en nuestra conducta. Milgram demostró que todo individuo es capaz de cometer las peores atrocidades si la autoridad que se lo ordena es en su opinión legítima. Como ocurrió por ejemplo en el holocausto, donde una parte de la sociedad se volvió cómplice e incluso participe de esta atrocidad. Supongo que es porque desde pequeños se nos enseña a hacer caso a la autoridad, a nuestros padres, profesores, gobiernos porque la autoridad es normalmente buena, pero si esta se vuelve mala, no sabemos cómo reaccionar.


sábado, 30 de noviembre de 2013

¿Quién o qué soy yo?

¿Quién o que soy yo? ¿Se puede definir? Todos los filósofos han intentado responder a esa pregunta. Es importante saber quién eres para que no te engañen, para que no te puedan hacer daño. Yo voy a estructurar mi trabajo definiendo quien soy yo a través de mi pasado, mi presente y mi futuro.
Yo no soy una cosa concreta. Soy una mezcla de miles de cosas, mis padres, mi educación, mi cultura, mi pueblo. A pesar de eso voy a intentar hacer el trabajo respondiendo a la pregunta, ayudándome de algunos de los autores, textos, ideas que hemos estudiado a  lo largo de la evaluación como ya he dicho en la introducción voy a estructurar mi trabajo defendiendo quien soy yo a través de mi pasado, mi presente y mi futuro. En primer lugar mi pasado, yo soy toda la historia de la humanidad. El resultado de la cultura griega, romana, la edad media, la dictadura de franco, de la cultura de occidente, pero más en concreto soy el resultado de mi familia cercana, mis padres, mis abuelos. Gracias a ellos, soy lo que soy. Mis abuelos que han luchado por sacar a mis padres adelante, y mis padres, que están haciendo lo mismo por mí. También soy la educación que me han dado. ¿Puedo mirar más atrás? Soy los eslabones antes de llegar al homosapiens y también el homosapiens.
En segundo lugar mi presente. Desde luego soy lo que soy ahora. Lo que me define, mis características, lo que hago, mis gustos, mis aficiones, mi personalidad. Como Rousseau, yo creo que soy buena por naturaleza y he tenido la suerte de que la familia en la que he nacido, los amigos que tengo me han permitido seguir siendo así. Estoy convencida de que sería peor persona si hubiera vivido circunstancias difíciles.
Finalmente yo soy mi futuro, lo que deseo, lo que proyecto, lo que espero, como Deleuze creo que no “soy” sino que me “voy haciendo”. Aunque todos los deseos que tengo ahora pueden cambiar porque estoy en “movimiento”

En conclusión sigo pensando que la pregunta ¿Quién o que soy yo? Está mal formulada, la historia de la filosofía ha intentado contestar a esta teoría, como lo hicieron Aristóteles, Descartes… Pero si tengo que resumir mi postura yo estoy de acuerdo con Deleuze “yo soy hierba” No sé muy bien que quiere decir, pero yo quiero ser hierba. “la vida que hay en cada uno de nosotros es un grado de potencia, no es algo fijo y dado de una vez por todas, sino algo en continuo devenir, crecimiento y disminución” Deleuze, recogida en el capítulo 5. El Deseo.

domingo, 27 de octubre de 2013

Mito de Narciso

NARCISO Y ECO, EL MITO SEGÚN OVIDIO (Metamorfosis, libro III v.339-510) 
 El adivino Tiresias daba a quien se las solicitaba profecías verdaderas. La primera de éstas la recibió Liriope, ninfa que tuvo, de su forzado ayuntamiento con el río Cefiso, un niño a quien puso por nombre Narciso. Habiendo preguntado si éste habría de llegar a viejo, el vate le contestó: "Si no se conociere". El tiempo vino a darle razón.  
Cuando Narciso cumplió los dieciséis años, fue pretendido por muchos jóvenes y muchachas, y a todos se negó. En una ocasión en que cazaba, lo miró una ninfa locuaz, que nunca habló antes que otro, ni pudo callar nunca después que otro hablara: Eco, quien aún ahora devuelve las últimas palabras que escucha. Juno había hecho que eso le ocurriera como castigo por distraerla con largas pláticas mientras Júpiter la engañaba yaciendo con las ninfas. La diosa, al caer en la cuenta de lo que ocurría, le redujo el uso de la voz a devolver los sonidos extremos de las voces oídas.
Vio, pues, Eco a Narciso vagando por el campo, y al instante ardió de amor y lo siguió a hurtadillas, y más lo amaba cuanto más lo seguía; pero nunca pudo hablarle primero, porque su naturaleza se lo impedía, y hubo de esperar a que él comenzara. Y esto ocurrió, porque alguna vez que se había apartado de sus compañeros, Narciso preguntó en alta voz quién estaba presente, y Eco repitió esta última palabra. Pasmado al oírla, Narciso gritó "Ven", y ella le contestó con la misma voz. Engañado, el joven siguió hablando, y llegó a decir: —"Juntémonos." Contestó Eco con la misma palabra, y salió de la selva dispuesta a abrazarlo.
Huye Narciso, y habla: "Moriré antes que tengas poder sobre nosotros", y ella tras repetir las últimas cuatro palabras, vuelve a ocultarse en las selvas, cubre su rostro con follaje, y desde entonces habita en grutas solitarias.
Más aún: dolida por el rechazo de que fue objeto, ama todavía con mayor intensidad, y su cuerpo enflaquece y pierde todo jugo, y es ya solamente huesos y voz, y luego nada más que voz; sus huesos se hicieron piedra. Un sonido, que todos pueden oír, es cuanto de ella permanece.
Como a Eco, había despreciado el joven a otras ninfas y jóvenes. Alguien de los despreciados rogó al cielo que, por justicia, él llegara a amar sin poder adueñarse de lo que amara. Y Temis asintió al ruego tal.
Junto a una fuente clara, no tocada por hombre ni bestias ni follaje ni calor de sol, llega Narciso a descansar; al ir a beber en sus aguas mira su propia imagen y es arrebatado por el amor, juzgando que aquella imagen es un cuerpo real; queda inmóvil ante ella, pasmado por su hermosura: sus ojos, su cabello, sus mejillas y cuello, su boca y su color. Y admira cuanto es en él admirable, y se desea y se busca y se quema, y trata inútilmente de besar y abrazar lo que mira, ignorando que es sólo un reflejo lo que excita sus ojos; sólo una imagen fugaz, que existe únicamente porque él se detiene a mirarla.
Olvidado de comer y dormir, queda allí inamovible, mirándose con ansia insaciable, y quejándose a veces de la imposibilidad de realizar su amor, imposibilidad tanto más dolorosa cuanto que el objeto a quien se dirige parece, por todos los signos, corresponderle. Y suplica al niño a quien mira que salga del agua y se le una, y, finalmente, da en la cuenta de que se trata no más que de una imagen inasible, y que él mismo mueve el amor de que es víctima. Anhela entonces poder apartarse de sí mismo, para dejar de amar, y comprende que eso no le es dado, y pretende la muerte, aunque sabe que, al suprimirse, suprimiría también a aquel a quien ama.
Llora, y su llanto, al mezclar el agua, oscurece su superficie y borra su imagen, y él le ruega que no lo abandone, que a lo menos le permita contemplarla, y, golpeándose, enrojece su pecho.  Cuando el agua se sosegó y Narciso pudo verse en ella de nuevo, no resistió más y comenzó a derretirse y a desgastarse de amor, y perdió las fuerzas y el cuerpo que había sido amado por Eco.
Sufrió ésta al verlo, aunque estaba airada todavía, y repitió sus quejas y el sonido de sus golpes. Las últimas palabras de Narciso lamentaron la inutilidad de su amor, y Eco las repitió, como repitió el adiós último que aquél se dijo a sí mismo. Murió así Narciso, y, ya en el mundo infernal, siguió mirándose en la Estigia. Lo lloran sus hermanas las náyades, lo lloran las dríadas, y Eco responde a todas. Y ya dispuestas a quemar su cuerpo para sepultarlo, encuentran en su lugar una flor de centro azafranado y pétalos blancos.





















COMENTARIO:

 “El narcisismo es la excesiva complacencia en la consideración de las propias facultades u obras” Definición RAE. 
El narcisismo plantea un problema individual y un problema social.
Como problema individual, al despreciar a los demás, y ser egocéntricos, los narcisistas se acaban “ahogando” en sí mismos. Como le ocurrió a Narciso según alguna versión del mito que dice que buscándose a sí mismo en el agua, se ahogó. Dado que consideran que los demás están ahí para satisfacer sus necesidades, no dudan en tratarlos como objetos solo necesarios para lograr sus objetivos.  Así como Narciso muere de hambre, el narcisista también, ya que metafóricamente hablando las demás personas nos alimentan. Ya sea con sus diferencias, con sus distintos valores, las demás personas te enseñan. Al considerarse superior al resto, el narcisista pierde la oportunidad de aprender de los demás.
También las sociedades pueden ser narcisistas. Es cierto que el narcisismo social tiene como objetivo mantener la cohesión en el grupo. Actualmente los países necesitan de un elemento común en el que se sientan reflejados. En ocasiones este elemento unificador ha sido malsano, como fue el caso de la Alemania nazi. El Narcisismo social debería plantearse considerando a la sociedad como un todo del que cada una de sus partes es esencial para que perdure. Nuestra sociedad occidental está fracasando al despreciar el resto de sociedades, de culturas, sus sabidurías y valores morales, y como Narciso se está “muriendo de hambre” y “perdiendo la vida”.  Sería conveniente que en este mundo globalizado, el narcisismo social se dirigiera a la totalidad de los seres que lo forman, con lo que el desarrollo traería crecimiento y un mayor bienestar para toda la humanidad.